Domingo 3º Adviento: "Yo soy la voz que grita en el desierto"
Yo soy la voz que grita en el desierto. Hoy es el domingo que se le llama Domingo de Gaudete, Domingo de la Alegría. Los mensajes de las lecturas nos invitan a la alegría: la alegría de quien recibe la fuerza y dones del Espíritu, la alegría de quien tiene a Dios en su vida, la alegría de quien reconoce a Jesús como su Salvador.
Pero esta alegría no es tan patente como la presentamos. Nuestras celebraciones, más que celebraciones, están pareciendo cada vez más funerales. El ser cristiano lo sentimos más como una serie de prohibiciones que una forma de vida que nos hace felices. Nuestra vida de fe la llevamos tan en solitario porque no le vemos sentido el compartirlo. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Dónde está esa BUENA Noticia que nos habla Jesús? ¿Dónde está esa ALEGRÍA que anuncian los ángeles a los pastores? ¿Dónde está esa ALEGRÍA que nos habla hoy san Pablo: Estad siempre alegres? Algo estamos haciendo mal... Consultemos a "san Google" qué características tiene que poseer una persona feliz y qué aporta nuestra fe a esta felicidad:
- Es amable. Nuestra fe en Jesús nos tiene que mover a ser solidarios, entregados... ¿De qué sirve nuestra fe si no nos ayuda a ser mejores personas?
- Es honesta, no vive en la mentira. ¡Cuántas veces nos habrán dicho desde pequeños que no digamos mentiras! ¡Y cuánto daño hace!
- Se alegra por los éxitos y alegrías de los demás. Es el sentido del compartir y de nuestras celebraciones. A la misa, no vamos a escuchar al cura, vamos a compartir la vida y a alegrarnos con los demás, a comer y beber de Él. Y a esta fiesta, nos invita Jesús. Si faltamos alguno, o alguno de estos motivos, se acabó la fiesta.
- Tiene una hermosa sonrisa. Cuando entres a la iglesia, sonríe. Cuando salgas de la iglesia, sonríe. Es la mejor expresión de la felicidad y la alegría en tu vida.
- Son espontáneos. No esperes a que te digan lo que tienes que hacer. No pienses, actúa, como la frase de los Jedi (guiño para los más frikis).
- Son buenos oyentes. Y ya sabes dónde podemos escuchar las mejores palabras: ¡en la Palabra de Dios!
- Esperan menos. No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Llena tu vida de lo que realmente es importante. Viene en espera de lo que realmente llena tu corazón.
- No juzgan. ¿Y te lo tiene que decir Google? No juzguéis y no seréis juzgados: ¿cuántas veces habremos escuchado ya esta frase de Jesús?
¿Necesitas tener más datos sobre la ALEGRÍA? Pues amplía esa sonrisa hasta que te salgan hoyuelos en la cara. Que la gente note que algo diferente hay en tu vida, que la gente note que algo o Alguien ha cambiado tu vida.




