Domingo 4º Adviento: "Cuando José se despertó"
Cuando José se despertó. No tendría que ser fácil para él asumir todo lo que ocurrió en aquel entonces: ¡¡¡María le cuenta que va a ser madre por obra del Espíritu Santo!!! ¿Cómo asumir eso? Podría haber hecho muchas cosas: gritarle, echarle la bronca, repudiarla, denunciarla... Es lo que normalmente hacemos, cuando nos ocurren las cosas en caliente.
Pero hoy san José nos enseña una gran lección: a esperar y callar. ¿Cuántas veces has dicho o hecho cosas por no haberlas pensado antes? Y seguro que más de una vez te habrás arrepentido... Pues José, una vez recibida la "bomba", se retira a su casa y en ese espacio de saber esperar y tomarse su tiempo, el ángel del Señor. Porque sí, amigos, los sueños son esos espacios donde Dios aprovecha nuestras "defensas bajas" para mostrar lo que realmente hay en nuestro corazón. Y una vez que despierta, asume la voluntad de Dios -como María- y la acoge en su casa.
Estamos a días de celebrar la Navidad, y seguro que cada vez nos meteremos en un ritmo desenfrenado de prisas, de compras, agobios... y, por tanto, de enfados, malas palabras, malos gestos... Aprende de José: espera y calla... Porque, además, es la mejor forma de acoger a Dios: en el silencio, en la contemplación, en la tranquilidad... No dejes que nada te quite la paz y la alegría de estos días. ¡Be José, my friend!
Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,18-24):
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto.
Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.




